Biofarma ultima detalles en su planta de nutrición animal de vanguardia y apunta a ganar competitividad internacional

La compañía cordobesa Biofarma se prepara para inaugurar formalmente una nueva planta de premezclas, diseñada con automatización integral, altos niveles de precisión y tecnología de última generación. La instalación tendrá una capacidad cercana a las 20.000 toneladas mensuales y permitirá ampliar la producción, desarrollar nuevos productos, mejorar los costos y acompañar la expansión internacional de la empresa.

A menos de un mes de la inauguración, Biofarma atraviesa la etapa final de un proyecto que demandó un año y medio de construcción y que fue concebido a partir de un exhaustivo análisis de las principales tecnologías disponibles a nivel mundial. Así lo explicó Juan Pablo Ravazzano, gerente técnico comercial de la compañía, durante una entrevista realizada por los periodistas Adalberto Rossi, Patricia Aller y Eugenia Quibel.

“Se hizo una planta que estuvo pensada y muy pensada en los planos y muy investigada a nivel mundial para ver qué podíamos hacer de vanguardia aplicando toda la tecnología y electrónica disponible”, señaló Ravazzano. Según describió, el resultado es una instalación que, por sus características y nivel de automatización, no tiene antecedentes similares en Latinoamérica.

Uno de los principales diferenciales estará dado por la precisión en la elaboración de las premezclas y los núcleos nutricionales destinados a la producción animal. En un contexto donde la nutrición de precisión adquiere cada vez mayor importancia en la avicultura, la ganadería y la porcicultura, el desafío consiste en garantizar que la formulación diseñada por los especialistas llegue al animal con la composición prevista.

“Hoy se habla tanto de nutrición de precisión, que es darle a cada animal, cada día, en cada bocado, la nutrición, la carga, la densidad nutricional adecuada”, explicó el ejecutivo. En ese proceso intervienen distintos eslabones, desde la formulación y la elaboración de los premios hasta la incorporación de maíz, soja y otros ingredientes en las plantas de alimento de cada productor.

La nueva instalación busca asegurar que el producto formulado sea exactamente el que recibe el cliente. Para ello, incorpora sistemas de pesaje, medición, control, limpieza y prevención de contaminaciones cruzadas, elementos centrales para garantizar la inocuidad y la uniformidad de los alimentos destinados a los animales.

“Estamos dando la garantía absoluta de que el premio formulado es el premio que se va a entregar en ese cliente”, afirmó Ravazzano. La escala de la planta también representa un salto significativo para Biofarma: contará con una capacidad de casi 20.000 toneladas mensuales de premezclas, un volumen que permitirá atender tanto el crecimiento del mercado interno como la demanda externa.

La inversión se vincula directamente con la estrategia de expansión internacional de la empresa. La planta actual se encontraba próxima a alcanzar su capacidad máxima y no contaba con espacio suficiente para seguir ampliándose. Esa limitación comenzaba a condicionar el crecimiento de las exportaciones, que ya representan una parte relevante de la producción de Biofarma.

“Estábamos con una fuerte política de expansión internacional, estábamos exportando un porcentaje bastante de nuestra producción y no podíamos seguir creciendo mucho porque estábamos al límite”, explicó el gerente técnico comercial. Con la nueva planta, la compañía espera contar con mayor capacidad operativa y una plataforma adecuada para competir en otros mercados.

La eficiencia también aparece como uno de los objetivos centrales del proyecto. Ravazzano destacó que los cambios en los costos productivos, tanto en Argentina como a nivel mundial, obligaron a las empresas a revisar sus procesos y buscar mayores niveles de productividad. En ese sentido, la automatización permitirá reducir costos de producción y mejorar la competitividad de la firma.

“Para salir a competir al mundo, tenés que tener esos costos muy ajustados y creemos que con la planta nueva eso nos va a favorecer”, sostuvo. Además de aumentar el volumen producido, la nueva infraestructura permitirá incorporar productos, brindar mayor seguridad en la elaboración y ofrecer respuestas más consistentes a los clientes de los sectores avícola, porcino y bovino.

El proyecto también se inscribe en una política de sustentabilidad que Biofarma desarrolla bajo el concepto de triple impacto. La empresa trabaja sobre aspectos ambientales, sociales y económicos, con acciones que alcanzan a sus colaboradores, proveedores y al entorno productivo.

Entre las iniciativas mencionadas se encuentra el uso de energías renovables. El estacionamiento de la nueva planta cuenta con paneles solares y la compañía proyecta ampliar esa capacidad mediante la instalación de nuevos módulos en el techo del establecimiento, cuya superficie alcanza entre 14.000 y 15.000 metros cuadrados.

La estrategia ambiental también se extiende al feedlot de Biofarma, donde un biodigestor transforma los residuos generados por los novillos en electricidad para abastecer las instalaciones del establecimiento. El sistema forma parte de un modelo de producción que busca aprovechar los subproductos de la actividad ganadera y reducir el impacto ambiental.

Ese feedlot, ubicado en Córdoba, comenzó con unas 10.000 cabezas y actualmente supera las 20.000. De acuerdo con Ravazzano, además, ya está proyectada la construcción de un segundo biodigestor, en línea con el crecimiento de un establecimiento que recibe visitantes de Argentina y del exterior y que se ha convertido en una referencia tecnológica para la producción ganadera.

Durante la entrevista también surgió la posibilidad de que Biofarma avance en el futuro con un proyecto vinculado a la producción avícola. Ante la consulta de Adalberto Rossi sobre una eventual “avícola”, Ravazzano no descartó la iniciativa y afirmó que la empresa mantiene permanentemente distintos proyectos en evaluación.

“La empresa tiene permanentemente proyectos dando vueltas. No descarto para nada que en algún momento haya un proyecto de avícola, así que es uno de los tantos que está en cartera”, expresó. La definición deja abierta la puerta a una eventual integración de la compañía en otro eslabón de la cadena agropecuaria.

La nueva planta será inaugurada en un contexto de transformación para la producción animal argentina, marcado por la necesidad de mejorar la eficiencia, reducir costos, garantizar la trazabilidad y aumentar la escala para acceder a mercados internacionales. Desde Biofarma consideran que esta inversión puede convertirse en un punto de inflexión para la nutrición animal regional y en una herramienta clave para consolidar el crecimiento de la empresa en Argentina y el mundo.

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