La nutrición animal se ha convertido en uno de los pilares más determinantes de la eficiencia productiva en la avicultura moderna. Máximo Liñeiro analiza cómo la formulación estratégica de dietas, el uso de herramientas nutricionales avanzadas y la interpretación correcta de los datos productivos permiten optimizar resultados en granja.
Según explica el especialista, el desafío actual no es únicamente alimentar a las aves, sino hacerlo con máxima precisión. “Hoy la nutrición animal es una ciencia de ajuste fino: pequeños cambios en la formulación pueden generar grandes diferencias en los resultados productivos”, señala, destacando la importancia de comprender la interacción entre ingredientes, digestibilidad y fisiología del ave.
Otro aspecto clave es la eficiencia en el uso de nutrientes. “La eficiencia productiva empieza en la formulación de la dieta”, afirma Liñeiro, subrayando que una nutrición bien diseñada impacta directamente en conversión alimenticia, crecimiento y salud intestinal.
El consultor también destaca la necesidad de integrar nutrición, manejo y sanidad. “Los mejores resultados aparecen cuando la nutrición trabaja en conjunto con el manejo y el control sanitario”, explica, remarcando que la producción avícola moderna requiere una visión sistémica.
En ese contexto, el futuro apunta hacia sistemas cada vez más eficientes y sustentables. “La clave es producir más proteína animal utilizando los recursos de manera más inteligente”, concluye Liñeiro, sintetizando el camino hacia el cual avanza la nutrición animal en el mundo.
