Con una población estimada en 47,13 millones de habitantes, Argentina alcanzó en 2025 una producción cercana a los 19.000 millones de huevos, lo que representa un incremento interanual del 8,82%. Este crecimiento se apoya en la expansión del parque productivo, que pasó de 57,7 millones de gallinas en postura en 2024 a 62,7 millones en 2025, un aumento del 8,68%.
En términos per cápita, « la producción » alcanzó los 402 huevos por habitante al año, frente a los 370 del período anterior. El dato no solo refleja eficiencia productiva, sino también una característica central del mercado local: el consumo interno continúa absorbiendo prácticamente toda la oferta.
Consumo récord y liderazgo global
El « consumo interno » volvió a mostrar una performance destacada. En 2025, el consumo anual pasó de 363 a 398 huevos por habitante, un salto de casi 10% que posiciona a la Argentina como el país con mayor consumo de huevos a nivel mundial.
Este comportamiento confirma al huevo como una de las proteínas animales más valoradas por los consumidores argentinos, tanto por su precio relativo como por su versatilidad nutricional. Desde el sector destacan su aporte proteico, su bajo impacto ambiental, la ausencia de desperdicios y su rol clave en la seguridad alimentaria.
Exportaciones en alza, pero presión del contrabando
En el plano externo, las exportaciones totalizaron 323 millones de huevos durante 2025, un crecimiento del 15,8% respecto del año anterior. Este volumen permitió amortiguar parcialmente el impacto del ingreso ilegal de huevos desde países vecinos, una problemática que preocupa seriamente al sector.
Las importaciones —formales e informales— alcanzaron los 133 millones de huevos, equivalentes al 0,7% de la producción nacional, pero con un crecimiento interanual del 665%. CAPIA advierte que gran parte de este flujo corresponde a contrabando, con consecuencias sanitarias, sociales y comerciales: riesgo de ingreso de enfermedades ausentes en el país, competencia desleal y daño a pequeñas economías familiares.
Como resultado, el saldo exportable neto se redujo al 0,8% de la producción nacional, un 26,6% menos que en 2024.
Mapa productivo: fuerte concentración regional
La producción de huevos mantiene una marcada concentración geográfica. La provincia de Buenos Aires lidera el ranking con más de 25 millones de gallinas en postura, representando el 40% del total nacional. Le siguen Entre Ríos (25%), Córdoba (10%) y el NOA, principalmente Salta, Tucumán y Jujuy (6,5%).
El resto de la producción se distribuye entre Mendoza, Santa Fe, San Juan, la Patagonia y otras regiones del país, configurando un entramado productivo federal pero con polos claramente definidos.
Precios en baja y alerta en la cadena comercial
Uno de los puntos más sensibles del informe está vinculado a la rentabilidad del productor. El precio del maple de 30 huevos cayó más de 60% desde mayo, pasando de valores cercanos a los $5.600 en granja a menos de $3.500, mientras que los costos de producción aumentaron más del 40%.
Desde CAPIA advierten que esta baja no siempre se trasladó al consumidor final, generando distorsiones en la cadena comercial donde distribuidores y comercios minoristas concentran márgenes crecientes, en detrimento del productor.
Sanidad, bienestar y sustentabilidad como pilares
A pesar del contexto, el sector continúa produciendo bajo altos estándares de sanidad, bienestar animal y cuidado ambiental, con controles permanentes del SENASA, las bromatologías locales y un mercado cada vez más exigente.
El balance de 2025 confirma al huevo como un alimento estratégico para la Argentina, tanto por su aporte nutricional como por su rol económico y social. El desafío hacia adelante será sostener el crecimiento, proteger la sanidad del sistema productivo y equilibrar una cadena que hoy muestra fuertes tensiones.

