La coccidiosis Aviar es una enfermedad parasitaria, causada por protozoarios del género Eimeria, que se encuentra en aves domésticas y otras aves, caracterizada por enteritis y diarrea sanguinolenta. Esta enfermedad genera muchas pérdidas económicas, tanto para el productor (mayor tasa de conversión alimenticia, menor crecimiento y mayor mortalidad del lote, menor uniformidad), como para la industria, lo que ocasiona la pérdida de miles de millones de dólares en todo el mundo.

La Coccidiosis Aviar sigue siendo una de las principales preocupaciones en la producción Avícola, a nivel mundial. Los métodos tradicionales de control de la Coccidiosis en la producción avícola, han sido el uso de anticoccidianos en el alimento de los pollos.

El haber utilizado estos productos durante mucho tiempo, sin rotar entre distintos ingredientes activos y, en ocasiones utilizándolos a niveles menores de los recomendados, ha resultado en un aumento de la incidencia de la resistencia de los parásitos a estos productos. El MV Diego Delgado, del Departamento de Servicios Veterinarios de Ceva Salud Animal Argentina, destaca las pérdidas económicas que produce la Coccidiosis Aviar, por lesionar el intestino, que es dónde el parásito desarrolla la enfermedad.

“Es una enfermedad entérica de origen parasitario que impacta negativamente en los parámetros productivos de los planteles (ganancia de peso, índice de conversión, o en la falta de uniformidad en el lote, etc.). Uno de los órganos principales que debemos cuidar es el intestino, que es por dónde se absorben todos los nutrientes que el animal necesita para crecer y producir, es por ello que esta enfermedad cobra tanta importancia en la Avicultura produciendo pérdidas económicas realmente significativas.

Se puede presentar de manera clínica o subclínica, es decir, una presentación clínica dónde se observan los animales con signos clínicos y elevada mortandad, y una presentación subclínica dónde no se observan signos clínicos en los animales, pero internamente hay una lesión en el intestino y eso se ve reflejado en los parámetros productivos, que muchas veces el productor no mide. Es una enfermedad que, a nivel subclínico, produce muchas pérdidas económicas a nivel mundial”.

Diagnóstico

El diagnóstico es muy sencillo en el caso de la coccidiosis clínica (depende del tipo de Eimeria), porque los signos clínicos y lesiones son muy evidentes (decaimiento, postración, apatía, falta de uniformidad, mala pigmentación, plumas erizadas, falta de consumo, diarrea, presencia de sangre en materia fecal y muerte).

También es muy importante realizar necropsias (observación de lesiones características en diferentes lugares del intestino) y diagnósticos complementarios de laboratorio. En el caso de la coccidiosis subclínica no se observan signos clínicos y sólo se puede diagnosticar con técnicas de laboratorio, más allá de la alteración de los parámetros zootécnicos.

Prevención

En cuanto a la prevención de la Coccidiosis Aviar, tanto para, en abuelas, reproductores pesados, gallinas ponedoras (según la recría), la prevención se efectúa a través de la vacunación en planta de incubación.

En el caso del pollo históricamente se usan fármacos coccidiostatos o coccidicidas en el alimento, más allá de que también existen las vacunas, cada vez con mayor importancia. Actualmente, producto de la tendencia mundial orientada a productos saludables, libres de antibióticos y libres de medicamentos, la vacunación está cobrando mucha más fuerza en la producción de pollos.

Vacunación

La vacunación es una medida segura y eficaz para el control de la coccidiosis. Respecto del proceso de vacunación, Delgado señala que “se vacuna desde el primer día en la planta de Incubación, incluso se puede vacunar hasta el tercer día en granja en caso de reproductores (práctica casi no utilizada en la actualidad).

Hay mucho avance tecnológico en la aplicación de este tipo de vacunas en las plantas de incubación y, es por eso, que Ceva Santé Animale incorporó un nuevo concepto en cuanto a la aplicación; de esta manera se mantienen los ooquistes en suspensión evitando la sedimentación de los mismos garantizando la calidad y la uniformidad en la ingesta de la vacuna.

Consiste en un gel que se aplica sobre el ave mediante spray dúo (equipo aplicador de última generación), generando gotas de gel sobre los animales, que luego incorporarán por vía oral. Esta gota de gel estimula la ingestión en segundos una vez aplicada sobre la caja con las aves”. Según señala Delgado, “Inmucox5® es la alternativa, segura y eficaz, para el control de la coccidiosis aviar, ya que combina tres factores que son fundamentales: la calidad del producto, el control de la aplicación y el monitoreo tanto en la planta de incubación como en el campo.

Es una vacuna no atenuada de ooquistes vivos esporulados de Eimeria (Acerbulina, Maxima, Tenella, Necatrix y Brunetti)”. Ceva cuenta con dos programas de control y monitoreo, ya sea, para la planta de incubación (C.H.I.C.K. PROGRAM) como para el campo (EGGS PROGRAM). “Creemos que nuestras vacunas no sólo son productos de calidad, sino que es importante contar con un servicio técnico para poder lograr la protección adecuada. El control de la coccidiosis requiere una correcta aplicación desde la planta de incubación, pero además con un correcto manejo desde la granja”, advierte Delgado en relación a que más allá de la efectividad de la vacuna, si la misma está mal aplicada, no generará el resultado esperado.