More

    Avanza la trazabilidad ganadera: la caravana electrónica ya es obligatoria en Argentina

    Desde el 1º de enero, entró en vigencia la obligación de utilizar identificadores electrónicos para todos los bovinos movilizados en el país. Fernando Storni, presidente de la Cámara Argentina de Feedlot, analizó los desafíos, oportunidades y costos de esta nueva medida. Aunque el sistema generó debate entre los productores, se perfila como un paso clave para mejorar la competitividad internacional de la carne argentina.

    La ganadería argentina inició 2024 con un importante cambio tecnológico: la oficialización de la caravana electrónica en reemplazo (o convivencia parcial) del sistema tradicional de identificación animal. En diálogo con los periodistas Adalberto Rossi, Patricia Aller y Eugenia Kibel, el presidente de la Cámara Argentina de Feedlot, Fernando Storni, explicó que a partir de este año “los terneros que se movilicen vendrán con su caravana electrónica colocada”. Esta identificación electrónica incluye un chip que puede estar presente en un botón en la oreja, en forma de bolo ruminal, o ser inyectable, aunque el uso más extendido será el primero.

    La nueva disposición es impulsada por el SENASA en el marco del Sistema Nacional de Identificación Electrónica de Animales (SNIEA) y busca garantizar la trazabilidad total de la cadena de producción, desde el nacimiento del animal hasta su ingreso al frigorífico. “Cuando hablamos de trazabilidad, estamos hablando de identificar en qué campo nació, en cuál se recrió, en cuál se engordó, y luego en qué planta frigorífica fue faenado”, detalló Storni. La medida se acompañará de un sistema que correlacione el número de caravana con el de garrón en faena, permitiendo conservar la trazabilidad aún después de la pérdida de la cabeza del animal.

    Sin embargo, no todos los productores ven con buenos ojos esta obligación. Algunos sectores del campo se mostraron reticentes ante los costos y la complejidad tecnológica requerida. “Se planteaba que a muchos productores no les sumaba valor y les generaba un costo adicional, pero creemos que va mucho más allá de la mirada individual”, afirmó Storni, quien considera que el sistema posiciona al país de forma más competitiva en los mercados internacionales. A modo de ejemplo, mencionó el caso de Uruguay, que con un sistema similar ha logrado acceder a destinos exigentes como Japón, donde Argentina sólo puede exportar carne desde la Patagonia por condiciones sanitarias.

    En cuanto a los tiempos de implementación y la transición entre los dos sistemas, el titular de la cámara feedlotera indicó que todavía convivirán caravanas digitales y electrónicas durante un periodo. “Está establecido cómo debe cerrarse un DTE cuando se reciben animales con diferentes tipos de identificación”, explicó. Se espera que en los próximos años, a medida que nuevos animales nazcan bajo el nuevo esquema y las vaquillonas ingresen ya identificadas electrónicamente, se logre un cambio definitivo. Mientras tanto, desde el SENASA se anticipa cierta flexibilidad en la instrumentación inicial para facilitar la adaptación.

    Otro aspecto que trajo preocupación entre los ganaderos fue el costo de implementación. Según Storni, el precio ronda entre 1,30 y 1,50 dólares por animal, aunque estima que “a medida que se generalice su uso de manera masiva, esos valores se van a ir acomodando”. Además, aclaró que no todos necesitan invertir en bastones para lectura de chips, que pueden costar entre 600 y 800 dólares: “El productor de cría puede colocar la caravana y consignarlas en una aplicación sin necesidad de tener un lector”, señaló.

    Finalmente, Storni reafirmó que la mirada del sector debe estar puesta en el comercio exterior. “Estamos con un consumo interno estabilizado en 50 kilos por persona. Más allá del poder adquisitivo, no va a cambiar mucho. Tenemos que mirar hacia afuera”, concluyó. Para ello, aseguró, es clave ofrecer calidad, trazabilidad y diferenciación. “Los mercados lo están exigiendo”, advirtió. La caravana electrónica, más que una imposición, se presenta como una oportunidad estratégica para que la carne argentina reconquiste el mapa global.

    Incendios en La Pampa: impacto, pérdidas y desafíos para el sector agropecuario

    El verano golpeó con fuerza este año al centro del país. La Pampa, con su vasta geografía de campos y monte, sufrió uno de...

    Avicultura y calor extremo: claves para mitigar el estrés calórico en granjas

    En los meses de verano, gran parte de Argentina experimenta olas de calor que afectan directamente a la producción agropecuaria, especialmente en la avicultura....

    El campo no se toma vacaciones: enero y febrero, meses claves para la gestión agropecuaria

    En plena temporada estival, cuando el imaginario colectivo asocia enero y febrero con descanso, el campo enfrenta uno de sus momentos más cruciales. "Enero...