Fadel es una de las firmas líderes en el desarrollo avícola de la Argentina y ha dado pasos significativos para posicionar su producción en mercados externos. En una entrevista con periodistas especializados en agroindustria, Chivisky destacó: “La realidad es una experiencia increíble, representar a la empresa en una de las ferias más grandes a nivel mundial de alimentos y bebidas, la verdad es que es un orgullo y también un compromiso enorme”. Esta primera incursión de Fadel en Gulfood fue con un stand propio, dentro del pabellón argentino coordinado por CEPA (Cámara de Productores Avícolas).
El encuentro con clientes internacionales reveló un gran interés por productos específicos como los pollos de tamaño pequeño, de aproximadamente 800 gramos, y las supremas empaquetadas en formatos de 500 y 800 gramos. “Hay mucha demanda de pollos chicos y supremas mayormente”, aseguró Chivisky. Las preferencias del consumidor en Medio Oriente y en Asia marcan una tendencia clara hacia productos adaptados a porciones individuales y al canal retail, lo que obliga a los productores argentinos a pensar sus productos con una lógica exportadora más afinada y segmentada.
En este sentido, la participación argentina despertó el interés de compradores internacionales, no solo por los productos sino también por la integración de procesos. “Les llama mucho la atención que nosotros seamos productores en toda la cadena de producción, desde la incubación, las plantas integradas, las granjas reproductoras”, explicó Chivisky. Fadel no es únicamente un proveedor de carne aviar; gestiona y supervisa cada etapa de la producción, lo que le otorga mayores estándares de sanidad, calidad y seguridad alimentaria.
Otro punto fuerte que ubicó a Fadel por encima de otros proveedores es la certificación Halal, requisito indispensable para ingresar en mercados árabes. “La realidad es que en este momento estamos destacando justamente por la certificación. Son pocas las empresas que la tienen y buscan muchos productos con certificación Halal”, detalló. Esta validación no solo garantiza el cumplimiento de las normas religiosas de los países musulmanes, sino que también representa un sello de calidad diferenciadora ante los ojos del consumidor internacional.
La presencia en Gulfood se inscribe dentro de una estrategia más amplia de fortalecimiento del comercio exterior argentino en el sector avícola. Empresas como Fadel, que han crecido de forma acelerada en los últimos años, están demostrando que la industria agroalimentaria local tiene no solo capacidad productiva, sino también estándares competitivos a nivel global. “La marca se está integrando muy bien en los mercados”, reafirmó Chivisky, dejando claro que, con estrategia, calidad y visión internacional, la avicultura argentina tiene mucho por conquistar.

