La continuidad del programa pone el foco en una preocupación compartida por gran parte del sector avícola: el aumento sostenido de los costos energéticos y su impacto directo sobre la competitividad de las empresas. Federico Böhm, desde su rol como gerente general de Cofarmen, describe cómo el contexto actual obliga a revisar estructuras de costos que históricamente se daban por sentadas.
Durante la entrevista, Böhm señala que la energía dejó de ser un gasto marginal para convertirse en uno de los principales componentes del costo productivo. Este escenario exige una mirada más integral del negocio, donde la eficiencia energética pasa a ser una condición necesaria para sostener los márgenes y planificar el crecimiento.
Leonardo Scollo, titular de Energe, complementa la visión del productor aportando una lectura estratégica del mercado energético. Destaca que muchas empresas aún reaccionan tarde frente a los aumentos y que el verdadero diferencial está en anticiparse, analizar escenarios y diseñar soluciones adaptadas a cada realidad productiva.
Ambos coinciden en que la coyuntura actual obliga a profesionalizar la toma de decisiones. Ya no alcanza con producir bien: es necesario gestionar de manera inteligente los recursos, entender la normativa vigente y evaluar alternativas que permitan amortiguar el impacto de los costos energéticos.
Este segundo bloque refuerza una idea central del programa: la energía se transformó en un eje estratégico del negocio avícola y quienes logren integrarla a su planificación tendrán mayores herramientas para competir y sostenerse en el tiempo.
