“La Argentina hoy todavía tiene ese cartel de calidad, de la mejor carne del mundo, por su gusto, por su forma de producir”, aseguró Georges Breitschmitt en una entrevista reciente tras su regreso de Gulfood, la reconocida feria alimentaria celebrada en Dubái, y que se ha consolidado como un nodo estratégico para diversificar las exportaciones agropecuarias. El evento no solo congrega a compradores de los Emiratos Árabes Unidos, sino también a representantes de África del Norte y Asia, lo que lo convierte en una vitrina clave para mostrar al mundo lo mejor del agro argentino.
Consciente del desafío permanente de sostener la reputación, Breitschmitt dejó claro que “no nos podemos dormir en los laureles”, especialmente cuando se trata de promoción frente a competidores como Australia, Uruguay o Brasil, países que han avanzado a grandes pasos en producción y marketing. A modo de ejemplo, comparó la evolución del stock ganadero regional: “Entre los años 40 y 60, Argentina y Brasil tenían 50 millones de cabezas. Hoy ellos tienen 230 millones de cabezas y nosotros seguimos con 50”. Desde esa óptica, Argentina debe jugar en el terreno de la calidad más que en el del volumen.
El IPCVA mantiene un enfoque firme en defender el producto emblema: el bife ancho. A pesar del deseo de diversificar los cortes presentados en ferias, aún existen limitaciones logísticas: “En cuatro días de feria se monta un stand donde hay un restaurante, pero es limitado. Uno no puede empezar a ofrecer, por ejemplo, un puchero… o un asado. Así que estamos investigando cómo evolucionar hacia propuestas como el vacío al horno”, señaló Breitschmitt.
La feria de Dubái, que en esta edición se dividió en dos predios para permitir mayor afluencia, sirvió como termómetro para observar las estrategias de otros países. De hecho, Australia, cuyos institutos agrupan oferta de carne vacuna y ovina, ya empieza a presentar otro tipo de preparaciones más allá del tradicional corte grillado. “Hay que estar en ese ámbito, viendo qué hacen los otros… ya nos han copiado mucho, hasta la idea del restaurante en el stand”, afirmó el presidente del IPCVA.
La participación argentina en este tipo de ferias es limitada en comparación con otros países. “Vamos a cuatro ferias al año, cuando otros institutos internacionales van a nueve”, comentó Breitschmitt, dejando entrever que hay aún potencial para reforzar la promoción externa. Sin embargo, fue enfático: “No tenemos que salir a reventar lo que tenemos, sabemos qué es lo que tenemos y lo queremos hacer valer”.

