Fadel representa el respaldo de una empresa seria

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Fadel es una empresa joven, con grandes equipos de trabajo, donde la tarea de cada uno de sus integrantes es muy importante, buscando un crecimiento sustentable donde “Calidad en todo el proceso productivo” es la premisa de quienes integran y conducen la compañía.

Los comienzos de Fadel, se remontan al año 2004, donde luego de afrontar la intensa crisis que sacudió al país, un grupo de pequeños empresarios de Entre Ríos decidió unirse para comenzar a desarrollar un proyecto productivo, dando inicio a la compañía. En los primeros años adquirieron un establecimiento de cría de porcinos, actividad que con el transcurso de los años se fue profesionalizando, contando en la actualidad con sectores de gestación, inseminación, maternidad, engorde y climatización.

Esta producción hasta la actualidad se sigue comercializando en pie. En el año 2007 se incorpora una planta elaboradora de alimento balanceado, para el acopio de materias primas y su posterior proceso, para lograr la nutrición del criadero de porcinos; como así también para dar comienzo a una nueva actividad, la cría de pollos parrilleros por sistema de integración con productores avícolas de la región.

A principios de 2012, con mucho esfuerzo y satisfacción, Fadel logra poner en funcionamiento su propia planta de faena, generando nuevos puestos de trabajo para un centenar de familias de la localidad de Pronunciamiento, próxima a Colón, provincial de Entre Ríos. En el año 2013 Fadel incorpora un establecimiento de gallinas reproductoras, volviendo a generar nuevos puestos de trabajo para más de 40 familias en la zona de Jubileo, ubicada en el departamento Villaguay, también en Entre Ríos.

Con esta incorporación, se buscó lograr un mejor control del circuito productivo, en una zona totalmente aislada de toda contaminación. Allí comenzaron a gestar el inicio del proceso productivo llevando los huevos a una pequeña planta de incubación en la ciudad de Colón. Llegando al 2015, la producción ya se había duplicado, por lo que fue necesario incorporar otra planta de acopio y acondicionamiento de cereales en la ciudad de Villa Elisa. En el año 2017 a raíz de la compleja situación económica del país, la compañía tuvo que que aventurarse a diversificar en una nueva Unidad de Negocio, y así fue como incorporó un establecimiento de cría de ganado bovino, actividad que le demand más de un año de aprendizaje y acondicionamiento, y que actualmente está dando sus primeros frutos en el mercado, posicionando un buen resultado final para la venta en pié. “2018 fue el año de consolidación de la empresa.

En el primer semestre logramos inaugurar nuestra propia planta de incubación, con tecnología de última generación para alcanzar total eficiencia en los nacimientos, esta incorporación trajo también la buena noticia de generar nuevos puestos de trabajo para la localidad de San José. Mientras que en el segundo semestre se incorporó un nuevo establecimiento de reproductoras, para optimizar la capacidad productiva de la planta de incubación.

A la vez logramos un anhelado objetivo que era consolidarnos en los mercados externos: obtuvimos habilitaciones para comercializar con los principales destinos importadores de carne aviar, sumando así más de 40 países a los cuales estamos habilitados a exportar”, destaca Adrián Tournour, Presidente de Fadel.

 

La empresa que preside Tournour, está integrada además por cuatro socios. Ariel Fioroto, oriundo de la ciudad de Larroque, tiene a su cargo la división agropecuaria de Fadel, que vale la pena destacar, durante los últimos años duplicó su producción y la cantidad de hectáreas sembradas; Carlos Bombin, a cargo del sector porcinos; Jorge Echeverria abocado a la parte operativa; y Raúl Sigot, quien en los comienzos de la compañía armó la planta de expeller que proveía del insumo a Fadel. Adrián Tournour recuerda que en el período inicial de la compañía, contaban con muy bajos volúmenes de producción: 5.000 aves semanales y 70 madres (porcinos).

Hoy la producción de cerdos de Fadel se desprende de 1.000 madres que le posibilitan la comercialización de 2.400 capones mensuales. El criadero de cerdos se ubica en Concepción del Uruguay, allí están las abuelas y las madres, y básicamente hacen Ciclo 1, “el engorde lo tenemos integrado, igual que el pollo”, señala Tournour. En lo que se refiere a la explotación agrícola, Fadel siembra 4.000 hectáreas en Pronunciamiento y 3.000 héctareas en la zona de Charrúas. “Este año venimos con excelentes números de producción, mucho más de lo previsto, y con muy buenos rindes”, destaca Tournour, y agrega: “Ariel Fioroto hace un trabajo excelente, está muy encima de la producción y, junto a él, trabaja el Ing. Agr. Jorge González”.

En la actualidad la compañía cuenta con 370 empleados, distribuidos entre la Planta de Faena, la Granja de Reproductoras, la Planta de Incubación, en sus dos Plantas de Alimentos, en la Planta de Acopio y en la integración, así como también en los sectores de producción bovina y porcina. Acerca del destino de la producción de Fadel, Tournour señala que “desde la puesta en marcha del peladero siempre apuntamos a producir 50% de pollo entero, 50% de trozado y, con eso, armar un mix para destinar entre un 25 y un 30 por ciento a la exportación.

Actualmente estamos exportando el 18% de nuestra producción, pero creemos que vamos a alcanzar nuestro objetivo durante el tercer o cuarto trimestre del año, y con seguridad, vamos a estar por encima del 25%”. Y agrega, “todos los negocios con el exterior los estamos desarrollando acá, a nivel de empresa, por lo cual por un lado va el avance lento, pero por otro lado, nos da una importante fidelización de los clientes. La realidad es que quien compró productos Fadel, los vuelve a pedir. Y eso nos da una necesaria tranquilidad para avanzar. Por otro lado, la habilitación de China y la Unión Europea nos abre muchos canales de venta”.

El Presidente de Fadel reconoce que para lograr abrir el mercado chino tuvieron que trabajar intensamente y que, en ese sentido, fue destacable el profesionalismo del Ing. Hernán Tournour, quien luego de haber realizado una maestría en Portugal se incorporó a la compañía y, desde ese momento todos los objetivos que Fadel se propuesto en materia de exportación, todas las habilitaciones en los distintos mercados, Hernán las consiguió.

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Al igual que la gran mayoría –por no decir la totalidad– de las empresas que integran la industria avícola nacional, los comienzos de Fadel no fueron fáciles.

Incluso, al ser una empresa joven, tuvo que competir con las otras empresas instaladas desde hace años en la región –algunas de ellas con gran prestigio e historia–, y debieron hacer un gran esfuerzo para ganarse la confianza de la gente. Alcanzar este objetivo fue lo que les permitió, según relata Adrián Tournour, continuar creciendo. “Yo me imagino un futuro de franco crecimiento, utilizando mucha tecnología, midiendo minuciosamente todos los procesos, con los recursos humanos que contamos actualmente –nuestra gente–, con mucha capacitación, muchos técnicos, muchos profesionales dentro de Fadel, y con una visión muy clara –tanto por parte de nosotros como de ellos– de a dónde vamos y qué queremos.

Entiendo que cada vez que uno participa en una feria o tiene la suerte de conocer otras empresas, siempre algo nos traemos; muchas de esas cosas intentamos ponerlas en práctica y de esa manera llegamos hasta acá.

Creo que vamos a seguir de la misma manera, tratando de hacer el mejor producto que podamos, de la mejor calidad que podamos, un producto confiable para que quien compre la marca Fadel sepa que cuenta con el respaldo de una empresa seria”, destaca Tournour. Adrián Tournour hace mucho hincapié en la importancia de medir los procesos ya que considera que “contar con la información necesaria para saber donde uno está parado, le permite saber hacia donde puede ir y qué puede arriesgar y que no. Hoy por hoy es difícil, complejo, tomar decisiones.

Por eso, contando con buena información, se facilitan las cosas”. Internamente, Fadel es una empresa abierta con diferentes niveles, pero la información es compartida. “Muchísima gente sabe o tiene acceso a la misma información que yo, con lo cual, cuando hay que tomar decisiones se comparten. Por ejemplo, en el momento que se está faenando, la persona de venta sabe en el instante real qué es lo que se está produciendo en la planta de faena; también el encargado de producción sabe todo en cuanto a la gallina, como viene, como no viene, qué huevo… Manejar mucha información, para nosotros es fundamental”, asegura el Presidente de Fadel.

JÓVENES PROFESIONALES

Fadel apuesta a la formación de jóvenes profesionales para integrar su plantel de empleados. “Tenemos una buena sinergia entre la universidad de la zona y estamos abiertos a las escuelas, tratamos de colaborar en la medida que podemos. Desde nuestros inicios nos ha dado un buen resultado trabajar con gente joven. Intentamos comprometerla, que cada cual tome su rol, tenga su responsabilidad, y honestamente creo que es uno de los pilares fundamentales de nuestra empresa, ya que eso nos permite tener algunos números muy buenos en cuanto a producción, compromiso y asistencia, con lo cual, también es un valor para destacar”, resalta Tournour.

UN FUERTE COMPROMISO CON EL MEDIO AMBIENTE

Adrián Tournour señala que su empresa trata de ser lo más amigable posible con el Medio Ambiente. De hecho, las nuevas plantas tienen una gran consideración en relación al cuidado del Medio Ambiente. “Respecto del tratamiento de efluentes, separamos las grasas por medio de la tecnología DAF. Luego de la última pileta de tratamiento de efluentes que construímos, se hicieron plantaciones de distintos tipos de árboles, por el consumo de agua que tiene cada especie, dependiendo de la época del agua, y eso hoy nos permite no volcar agua al arroyito que pasa atrás de nuestra planta”, concluye Adrián Tournour, Presidente de Fadel