El estrés térmico no depende solamente del calor: debe ser comprendido como un fenómeno multifactorial. “Tenemos que considerar tres factores”, explicó Lencioni: la intensidad de la ola de calor, su duración, y la frecuencia con la que se repiten. En ese marco, surge un indicador clave: el Índice de Temperatura y Humedad (ITH), una herramienta que permite anticipar el impacto climático sobre los animales y adaptar estrategias de manejo. “Hay que estar permanentemente atentos al pronóstico meteorológico de los próximos días y si es posible las próximas semanas”, alertó.


Desde BeFeed, están promoviendo herramientas específicas como semáforos de alerta basados en el ITH. “Vamos planteando en función de la ola de calor, el cálculo del ITH, lo que son banderas verdes, amarillas y rojas”, explicó Lencioni. Estas herramientas permiten tanto a productores como a distribuidores actuar de manera proactiva, con información certera que ayuda a reducir los efectos adversos del estrés térmico.


Asimismo, el CEO de BeFeed hizo hincapié en el enfoque latinoamericano de la compañía: “Nos permite comparar lo que sucede a nivel fitosanitario en distintas regiones y países”. A través del análisis comparado de realidades productivas nacionales e internacionales, surgen ideas innovadoras que pueden ser adaptadas al contexto argentino. Eventos como el Poultry Show en Atlanta y campañas de concientización desarrolladas en conjunto con medios especializados, contribuyen a fortalecer una red de conocimiento al servicio de la producción animal sustentable.





