La Cámara Argentina de Productores Avícolas (CAPIA) manifiesta su preocupación e inquietud ante las restricciones de circulación dispuestas en el interior del país con una rigidez extrema de las medidas en las provincias de San Luis, Tucumán y Santiago del Estero, que impiden el ingreso de camiones varados con alimentos, animales vivos, insumos para la producción, genética, e incluso de asistencia a instalaciones productivas que se encuentran afectadas por incendios, como es el caso de la firma Globoaves, en San Luis.

“La realidad del sector es muy grave, con precios congelados desde el 6 de marzo, incrementos sustanciales en sus costos de producción que superan el 45%, incrementos salariales del 40%, que se contrapone con el magro incremento del 3,5% de aumento que autorizó el Gobierno, y ahora restricciones de circulación dispuestas por los gobiernos provinciales que afectan severamente la viabilidad de la producción y que provocan situaciones límite, como lo que vimos en San Luis, donde la ayuda no llegó por las restricciones a la circulación”, explicó el presidente de CAPIA, Javier Prida.

CAPIA manifiesta su preocupación ante este tipo de decisiones, que ponen en riesgo a un alto porcentaje de los entre 1500 y 2000 puestos de trabajos directos que se generan. El escenario es de mayor gravedad cuando se tiene en cuenta que la industria está inhabilitada de recomponer los precios para corregir los desequilibrios actuales, y vende el producto con valores anclados al 6 de marzo último, con una leve recomposición del 3,5% que las autoridades habilitaron en julio último.