En nuestra columna semana con el Dr Héctor Arese analizamos cómo los problemas estructurales pueden afectar la competitividad para salir a exportar, a raíz del anuncio del plan del gobierno para fomentar las exportaciones.

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Anhelando la bonanza económica de otros años, el ministerio de Relaciones Exteriores y Comercio Internacional lanzó oficialmente el Consejo Público Privado de Promoción de las Exportaciones, como una herramienta para potenciar la colocación de bienes y servicios fronteras afuera.

El canciller Felipe Solá presidió el encuentro virtual y aseguró que el objetivo de la plataforma de diálogo aspira a a «diversificar las exportaciones y subirnos a las cadenas de valor cuando nos convenga», a la vez que calculó que en el mediano plazo la Argentina podría incrementar los envíos al exterior en u$s 20.000 millones.

La referencia del jefe de la diplomacia tiene como norte volver a los niveles de comercio que la Argentina alcanzó en 2011, cuando Cristina Kirchner fue reelecta con el 54% de los votos. Ese año, las exportaciones rozaron los u$s 85.000 millones, mientras en 2019 los envíos fueron de $ 65.000 millones.

Solá propuso a los representantes de más de un centenar de cámaras exportadores trabajar en conjunto para que el mundo conozca «cuál es la definición de la oferta exportable argentina» y aseguró que el Gobierno procurará «tomar decisiones que beneficien al conjunto país» aunque a veces no puedan contentar a todos.
A la vez que celebraron el lanzamiento de la iniciativa, los representantes del sector privado que tomaron la palabra coincidieron en reclamar una rebaja o eliminación de los derechos de exportación -o retenciones- que minan la competitividad de los más diversos sectores, al menos para las actividades que demuestren una reinversión de sus utilidades.

De igual manera, las cámaras también llamaron a promover los mecanismos de capacitación e incentivos para vender, sobre todo para los productores alocados en el Interior.

Solá clausuró la cita respondiéndoles que «el presidente, juntos con otros ministerios, se ocuparán de solucionar la macroeconomía» y advirtió que «la cuestión fiscal seguirá siendo severa» ante la escasez de recursos y la afectación que la cuarentena y la pandemia han tenido en la actividad.