Colombia ha logrado una presencia significativa en el mercado internacional de carnes. La pandemia no logró frenar la proyección internacional del sector cárnico colombiano. A pesar de una leve caída en la producción, las exportaciones presentan registros importantes. Así se dio a conocer en la mesa sectorial, liderada con este gremio, por la Vicepresidente Marta Lucía Ramírez, en el marco de los Pactos por el Crecimiento y la Generación de Empleo.

El presidente de Fedegán, José Félix Lafaurie, señaló que en el 2020 se han exportado 18.763 toneladas de carne, con corte a agosto, frente a las 13 mil del mismo periodo del año pasado, lo que equivale a un 44% adicional, indica El Informador.

En exportación de animales en pie, “de enero a agosto se exportaron 173 mil animales a Egipto, Jordania, Líbano. El año pasado, a estas fechas, habíamos exportado un poco menos de 75 mil. Es decir, hemos incrementado en más de doble estas exportaciones, y este año podemos llegar a más de 300 mil animales en pie, que es un promedio de un 9% de lo que se sacrifica para el mercado interno, ya se adquirió un tamaño de mercado muy importante”, sostuvo Lafaurie.

Ante esta bonanza, la vicepresidente hizo un llamado a mantener el impulso para dinamizar aún más el sector. “Por ejemplo, analizar mercados especiales para la venta de la carne en canal; vender con valor agregado, como brochetas, a los mercados asiáticos”, dijo.

Con referencia al sector avícola, Gonzalo Moreno, presidente de FENAVI, manifestó que, durante la pandemia, la industria pudo mantener los empleos, aunque el consumo de pollo registró una disminución y estuvieron a punto de verse desbordados en el almacenamiento. Sin embargo, la recuperación avanza con buenos vientos.

Sostuvo también que, en tiempos de crisis, el huevo se convirtió en el rey de la canasta familiar y en la competencia directa del sector cárnico. “El año pasado estábamos en 291 huevos per cápita, este año vamos a cerrar con 325 huevos per cápita. Lamentablemente, muchos colombianos sólo están pudiendo comer huevo en sus comidas”, dijo.

Esta coyuntura –agregó- también los hizo pensar en la necesidad de ponerle el acelerador a las exportaciones, con foco en Estados Unidos y en mercados como Japón. Para ello, ya se empezó a trazar una hoja de ruta, en la que es prioridad el cumplimiento de requisitos sanitarios. “La industria avícola es una industria competitiva a nivel mundial”, enfatizó.

Frente a este panorama, y ya con el plan de reactivación y de reconfiguración de los Pactos por el Crecimiento en marcha, la vicepresidente se mostró optimista frente a la recuperación post confinamiento y post pandemia. “Estamos convencidos del potencial enorme que tiene Colombia en el desarrollo rural y en la producción de alimentos procesados, pero también en la producción de proteína animal que sin duda va a mantener una tendencia creciente en la demanda y los precios”.

La alta funcionaria animó a este gremio a incluir cada vez más a las mujeres. “Para nosotros es prioritario darles escala a las mujeres ganaderas, para que no tengan solamente diez, sino que puedan tener ojalá un hato de 40, 50 o 60 cabezas. Eso está muy en la línea de lo que se logró con el Congreso: el aumento de casi 500 mil millones de pesos en el presupuesto del Ministerio de Agricultura y este sería un compromiso público-privado.

Entre los retos que ahora enfrenta el sector de la carne está la baja integración en la cadena productiva, la alta intermediación en la cadena productiva, la informalidad y el incumplimiento de normas sanitarias en la producción, beneficio y comercialización.