Una nueva edición de esta creativa acción de la empresa más sustentable del mundo, tuvo lugar a fines de abril, bajo una plataforma virtual, habida cuenta del actual escenario impuesto por el Covid-19. La disertación estuvo a cargo de Guilherme Borchardt, Jefe de servicios Técnicos para Europa y Medio Oriente de Chr. Hansen y el evento convocó a numerosos asistentes de Argentina, Uruguay, Chile, Colombia, Perú y países de Centroamérica.

Guilherme Borchardt (PHD), Jefe de Servicios Técnicos para Europa y Medio Oriente de Chr. Hansen, comenzó una nueva edición del Probiotic Day con una clara afirmación respecto de los microbiológicos: “Los conceptos de exclusión competitiva son conceptos antiguos, no son un concepto completo, no se pueden explicar de una forma científica. Nosotros tenemos que cambiar y trabajar con más información, información más actualizada, más técnica. ¡Son temas escritos hace 20 años! Tenemos que empezar a hablar de ciencia moderna, actual, no de la ciencia de hace 20, 30 o 40 años atrás”.

En función de esta necesidad, Borchardt aseguró: “mi objetivo es mirar por detrás de la ciencia, tratar de entender cómo y por qué algunas bacterias son claves para la salud y también cómo algunas bacterias probióticas pueden ser una herramienta útil para promover la salud de todos los rebaños de pollos, cerdos, rumiantes, y también de los humanos.

Para entender un poco los conceptos, lo que tiene por detrás de la ciencia, tenemos que entender el pasado y el presente de la microbiología. Para mí el pasado es básicamente lo que hacíamos: aislamos la bacteria cuando teníamos un problema, la identificábamos, y después tomábamos algunas medidas para tratar de controlarla.

Esta es una forma antigua. Una forma presente y futura, es ver lo que pasa de una forma más completa, como por ejemplo, no intentar aislar la bacteria que está causando problema. Vamos a intentar entender todos los conjuntos de bacterias, todos los microorganismos que tiene, podemos hablar de Microbiota y hacer la secuenciación genómica, hoy toda esta información es muy posible, así como también ver la tecnología en los tratamientos que la controla”.

MICROBIOTA INTESTINAL

El Jefe de servicios Técnicos para Europa y Medio Oriente de Chr. Hansen considera que es necesario saber que existe en todos los seres vivos una habilidad natural del huésped, para mantener bajo control el crecimiento de patógeno. “Hay animales que están libres, disfrutando de la naturaleza, y ese mismo medio ambiente está extremadamente contaminado con patógenos de cualquier calidad, pero son muy prevalentes de tener más salud que los animales confinados.

¿Cómo es esto posible? Porque hay un mecanismo natural del animal que controla el crecimiento de patógenos, que es muy eficiente. Ese mecanismo se conoce como Resistencia a la Colonización de Patógenos. Es un mecanismo muy complejo y se organiza en tres diferentes áreas, pero el punto central de la eficacia es la Microbiota, son las bacterias que nosotros y los animales tenemos, especialmente las bacterias que están en el intestino llamado Microbiota Intestinal.

Hay un centenar de trabajos científicos que demuestran que la Microbiota provee de funciones esenciales para una mejor inmunomodulación que consigue controlar directamente los patógenos. Es extremadamente importante el rol de la Microbiota en el control del sistema inmunológico, porque una Microbiota desbalanceada es lo mismo que un sistema inmunológico débil y, como consecuencia, la pérdida de control de patógenos. Una Microbiota Intestinal balanceada es la clave para un control eficiente de patógenos. Esto parece muy simple, más que nada en condiciones de producción intensiva, como producción de cerdos o de pollos.

Toda producción intensiva es muy compleja, es muy difícil tener una Microbiota intestinal balanceada”, aclara el especialista. Al respecto, Borchardt asegura que “el punto central del problema para intentar entender cómo funciona, cómo nosotros estamos trabajando de forma un poco errónea en el concepto, es que hay un concepto tradicional de control de patógenos; ese concepto tradicional es un concepto que yo aprendí en la Universidad y la mayoría de mis colegas veterinarios también, y es un concepto que para mí no es satisfactorio, no es completo. ¿Cómo es ese concepto? El concepto de patología de salud es cuando el sistema inmunológico del individuo tiene la capacidad de controlar los patógenos.

Entonces toda la carga del control de patógenos está sobre el sistema inmune. Es por eso que nosotros vemos que las medidas que se toman para controlar algunas enfermedades no están completas… Trabajar lo máximo posible para reducir el número posible de patógenos, por ejemplo en el ambiente, con desinfección, es correcto, y por otro lado mejorar la capacidad del sistema inmunológico, y acá sí las vacunas tiene una participación muy importante. Es un sistema que parece perfecto, pero tenemos que considerar que la Microbiota tiene una importancia muy alta en controlar debidamente a los patógenos y mantener el sistema inmunológico más eficiente, más eficaz.

Cuando nosotros trabajamos en un sistema tradicional de control de patógenos, cuando desarrollamos un programa de control de patógenos basado en un concepto antiguo, siempre hay dos dimensiones. Una dimensión es la disminución del número de patógenos, y acá podemos saber como algunos de los antibióticos, desinfectantes y otras cosas, están siempre para matar al enemigo.

Por otro lado nosotros trabajamos con medidas que incrementan las capacidades del sistema inmunológico de luchar contra esos patógenos, por ejemplo las vacunas. Yo me pregunto: ¿dónde consideramos en este programa tradicional la mejora de la Microbiota Intestinal para en controlar directamente los patógenos que tienen un efecto muy importante? y ¿dónde consideramos a la Microbiota Intestinal para mejorar el sistema inmunológico, que sin dudas es la mejor forma de combatir los patógenos? Por eso el Sistema Tradicional no es completo.

Además, actualmente estamos buscando una disminución en el uso de antibióticos, ya que sabemos que existe una tendencia global en remover y trabajar con menos antibióticos. Si nosotros permanecemos con ese concepto tradicional desarrollando programas de control de enfermedades basada en un concepto tradicional y sacamos los antibióticos, no hay como no considerar la Microbiota Intestinal”.

“El nuevo concepto en control de patógenos tiene tres dimensiones: el sistema inmunológico, los patógenos y la Microbiota. Este nuevo concepto es un balance tridimensional que debemos lograr para tener salud. Cuando no logramos equilibrio y tenemos un desbalance, también tenemos enfermedad o baja performance. Entonces, siempre en el concepto moderno, tenemos que considerar los tres puntos”.

“En un programa de control de enfermedad, lo tradicional van a ser las vacunas, pero también tenemos que considerar medidas que tiendan a incrementar la diversidad de la Microbiota para que se pueda crear un ambiente más favorable al sistema inmunológico, que tenga habilidades de controlar directamente los patógenos.

Un ejemplo muy típico de cómo podemos hacerlo, es lo que pasa con Clostridium Difficile. La infección Clostridium Difficile es una infección que para nosotros los humanos es muy importante, muchas personas mueren todos los años por esta infección. En cerdos también hay una cantidad de diagnósticos de Clostridium Difficile, la enfermedad es una colitis.

La patología del Clostridium Difficile es más o menos así: si nosotros tenemos una Microbiota completa en el intestino, con todas las familias de bacterias presentes como deberían estar. Algunas de esas familias que normalmente están presentes, mantienen el crecimiento del Clostridium Difficile bajo control. O sea, con la presencia de la familia de Lachnospirace, los Clostridium Difficile están presentes siempre –o casi siempre– pero no tienen oportunidad para que se desarrollen o crezcan.

Lo que pasa es que en los momentos en que hay una disminución de las familias de esas bacterias como Lachnospirace, hay un desbalance de la Microbiota… un antibiótico mata, se liquida la defensa natural, pero lo que pasa es que los Clostridium Difficile tienen un ambiente adecuado para empezar a multiplicarse y como consecuencia nosotros tenemos la enfermedad. Es un punto muy importante para poder entender cuando comparamos el tratamiento tradicional que nosotros hacemos hasta hoy, con el tratamiento holístico basado en un programa considerado tridimensional.

Las diferencias son muy claras: con el sistema Tradicional, vamos a tratar de aislar los Clostridium, las bacterias, en el laboratorio y después vamos a tratar de buscar probablemente una forma de controlar los Clostridium, gastando una gran cantidad de dinero para bajar los mejores antibióticos, la mejor terapia para matarlos.

Con los tratamientos más modernos nos vamos a enfocar en por qué los Clostridium tienen la oportunidad de multiplicarse. El éxito de las terapias con antibióticos para el tratamiento de Clostridium Difficile en humanos, es más o menos entre un 30 a un 50%, mientras que en los tratamientos basados en métodos más modernos enfocados en recuperar la Microbiota intestinal, la tasa de éxito es de más de 95%.

Entonces la diferencia está en entender los problemas, la forma en que nosotros miramos los problemas. En un problema con método tradicional, nosotros estamos trabajando con antibióticos y estamos haciendo más o menos lo que podemos. Es como que los botes continúan rotos y nosotros estamos intentando sacar el agua de los botes, nunca acaba, nunca vamos a acabar con esto”, asegura Borchardt.

El Trasplante Fecal es un método difícil para tratar la infección con Clostridium Difficile (CDI) y es una prueba que la disbiosis intestinal es el factor primario para la CDI. “Yo trabajé con un ejemplo de humanos y lo mismo se puede ver en cerdos y en pollos, el problema está en la disbiosis intestinal, no en el Clostridium. Podemos hablar de otras bacterias también como Coli o Salmonella, por eso es importante la interacción entre Patógenos, Microbiota y Sistema Inmune.

La disbiosis intestinal se entiende como cualquier cosa que es capaz de crear un desbalance de la Microbiota Intestinal; la disbiosis es la verdadera causa de muchos problemas de salud. Nosotros tenemos causas de disbiosis como Estrés, Nutrición, Toxinas, Micotoxinas, Materia Prima de mala calidad o la Presión de algunos Patógenos, entre otros”.

“Todos esos factores son de riesgo para una Disbiosis Entérica y la consecuencia de tener la puerta abierta para Salmonella, Coli, Clostridiosis, o para una baja performance, porque tenemos infecciones, infecciones secundarias o una peor respuesta de vacunas, entonces gastamos una gran cantidad de plata en programas de vacunas muy buenas.

El problema es que la respuesta es baja porque el sistema inmunológico no está apto para producir la respuesta y observamos una mortandad más alta, o en el caso de la producción de huevos, una menor producción. Todo comienza en el intestino del animal. La Capa Mucosa Intestinal es el verdado hábitat de la Microbiota, principalmente la Capa Mucosa externa. La Capa Mucosa tiene dos capas: una capa interna que es más dura y más rígida y una capa externa que es más permeable.

Esa capa externa es el verdadero ambiente, la casa de las bacterias, allí viven las bacterias intestinales en un ecosistema muy importante, y no sólo es importante para esas bacterias, es muy importante para el huésped. La capa interna es una capa muy rígida, una protección contra las bacterias.

En principio se evita el contacto de las bacterias con el epitelio intestinal, eso en condiciones normales de salud; en condiciones de patologías, las bacterias si pueden estar en contacto. Las bacterias intestinales no tienen contacto con el Epihellium intestinal, solamente en condiciones patológicas, porque este sistema es muy eficiente para el control, es una barrera muy importante.

Para mantener el funcionamiento de ese sistema, tenemos la producción de mucina y esa producción se da de manera constante, es una verdad que es parte del sistema inmune que llamamos Sistema Inmune Innato”.

El Sistema Inmune Innato es muy importante principalmente para la producción animal porque es muy eficiente y demanda baja energía. ¿Por qué para la producción animal es importante tener un sistema que demanda baja energía? “Porque la energía puede ser utilizada para la producción y no para la protección.

Cuando nosotros tenemos un sistema que no permite un control y algunas bacterias se encuentran con otras, vamos a tener un proceso de infección y vamos a tener el Sistema Inmune adaptativo que va a demandar una alta energía con su consecuente baja de performance”, señala Guilherme Borchardt. Y agrega: “por un lado tenemos a esas células productoras de mucus manteniendo el sistema activo; algunas bacterias de la Microbiota Intestinal son fundamentales para activar las producciones de mucus. El mismo mucus que es capaz de mantener distante la Microbiota Intestinal, necesita de la Microbiota Intestinal para su producción de mucus. Es un sistema que está constantemente circulando”.

EL ROL DE LOS PROBIÓTICOS

El Estrés en un punto muy importante para la producción animal, no hay diferencia entre los tipos de estrés. En cuanto a las consecuencias, el Estrés crónico reduce la secreción de mucus, la capa mucosa y afecta fuertemente la calidad de la Muccina se produce una reducción en la cantidad y la calidad del Mucus.

Esto se da a través de un eje hipotálamo, hipófisis, adrenal que dispara todo ese mecanismo. Como consecuencia, disminuye el grosor de la capa mucosa; la capa interna de la mucosa es responsable de mantener distante las bacterias y también del cambio en la composición de la microbiota, porque hay un cambio de la calidad del Mucus. El Mucus es el substrato para la gran parte de la microbiota. Entonces, el Estrés es responsable de la disminución en el poder del control de patógenos. Como consecuencias, existe un mayor riesgo de bacterias oportunistas como E. Coli, Clostridium o Salmonella. Esto es un resumen de lo que pasa cuando un sistema está roto y las bacterias consiguen entrar y al entrar producen enfermedad.

“Los veterinarios no queremos darnos cuenta que los antibióticos pueden ser un gran problema y una gran solución a la vez. La verdad es que son una gran solución que abre un gran problema. Los antibióticos no sólo alteran la Microbiota, sino que también alteran la capa mucosa, que es extremadamente importante para mantener los agentes patógenos bajo control.

Cuando administramos un antibiótico para controlar una enfermedad, también estamos abriendo una puerta para otros patógenos, porque estamos disminuyendo la capacidad natural del organismo de controlar la enfermedad. Ahora bien, teniendo en cuenta la importancia de la Microbiota en el control de patógenos, su importancia en el sistema inmunológico y en el control de los patógenos… ¿cómo los probióticos pueden jugar en este campo? Voy a tomar como ejemplo una cepa de Bacillus Subtilis versus el recuento de células caliciformes.

Según un trabajo de la International Journal Poultry Sciencie, en el recuento de las células caliciformes tenemos una histopatología de Lleum y Cecum de 7 días de edad y a los 35 días de edad en pollos, que recibieron control positivo y control negativo con Bacillus Subtilis, y en los 7 días de edad en Lleum y Cecum se encontró un incremento muy importante y muy significativo de los números de las células caliciformes productoras de Mucus. A los 7 días de edad tiene por lo menos 50% más de los caliciformes y cuando vemos a los 35 días de edad, no hay diferencia significativa…

La interpretación es que la cepa específica de Bacillus Subtilis es capaz de adelantar la diferenciación en la primera semana edad y después que el epitelio intestinal está maduro, está desarrollado, no hay incremento, solamente hay un incremento en el epitelio que está en desarrollo, lo que es para pollo de engorde.

Es una demostración de que los Bacillus Subtilis tienen la capacidad de incrementar la producción de Mucus más temprano. Este es uno de los primeros mecanismos de acción de algunas cepas probióticas. No todas, pero algunas cepas de bacterias son capaces de incrementar la diferenciación de células caliciformes en edades tempranas, logrando que los animales pueden tener una inmunidad innata más eficiente en edades tempranas. Otro control es acerca de la cantidad de Linfocitos CD4, la cepa de Bacillus Subtilis es capaz de adelantar el sistema el proceso inmunológico haciendo que las aves con 7 días de edad, tengan más protección por linfocitos CD4.

Otro punto importante se refiere cuando en un ave, una cepa de Bacillus subtilis incrementa la diversidad total de la Microbiota Intestinal; aquí es importante el grupo control y la diversidad, los diferentes grupos de bacterias que se tiene. Un ave que tiene una Microbiota más diversa, tiene mejor salud y una mejor performance, esa es una regla en general.

Otro mecanismo de acción de algunas cepas probióticas, es incrementar la diversidad de la Microbiota. Por otra parte, algunas cepas probióticas tienen la capacidad de inhibir directamente algunos patógenos. Además, algunas cepas probióticas, tienen la capacidad de producir enzimas digestivas, algo muy importante porque las enzimas son capaces de incrementar la digestibilidad y cuando hay un incremento de digestibilidad de proteína, hay menos sustrato para el patógeno, por lo tanto, es una forma muy eficaz de controlar indirectamente a los patógenos”, señala Borchardt.

Cada bacteria probiótica tiene un mecanismo o varios mecanismos, unos tienen capacidad de más inhibición directa de patógenos, otras tienen más capacidad por ejemplo de incrementar más la diversidad de la microbiota o de hacer la diferenciación de caliciformes. No hay una bacteria que consiga hacer todo al mismo tiempo, por eso es muy importante la selección de la bacteria probiótica.

El martes 2 de Junio tendrá lugar otra edición del Probiotic Day, donde disertará nuevamente Guilherme Borchardt y se sumará Cristophe Bostvironnois, el Gerente Global de Productos de Avicultura de Chr. Hansen, la compañía más sustentable del mundo.