La bioseguridad en la industria ha dejado de ser una opción para convertirse en una necesidad estructural. Ante la presencia de focos de Influenza Aviar y otros desafíos sanitarios en Argentina, Juan Pérez Klein enfatizó que la prevención no debe ser una reacción ante la crisis, sino una constante. Citando conceptos compartidos en intervenciones previas por David García, titular de OneSilex en España, Pérez Klein advirtió sobre la naturaleza de las fallas en el sector: “La bioseguridad no falla el día del brote; falla meses antes por pequeños descuidos preventivos que son silenciosos y preceden siempre a la crisis”. Según el especialista, el éxito sanitario depende de la conducta diaria y de la convicción de que cada eslabón de la empresa, desde la gerencia hasta el último operario, cumpla con los protocolos.


La propuesta tecnológica de OneSilex, con la tecnología desarrollada por Kikkoman, se centra en la medición objetiva de la higiene. El equipo Smart Lumitester es un claro ejemplo de esto, utilizando la enzima luciferasa (la misma que genera luz en las luciérnagas) para detectar ATP, ADP y AMP. “Si no medís, los protocolos se convierten en actos de fe. Lo que ofrecemos es que puedas medir en tiempo real, en 10 segundos, tu carga bacteriana en superficie. Podés auditarte y saber si lo que estás haciendo está bien o si tenés que corregir dosis de producto o tiempos de exposición”, explicó Pérez Klein. Esta herramienta permite pasar de la suposición a la trazabilidad mediante un software que almacena los datos y permite auditorías semanales sencillas.
Complementando el monitoreo de superficies, el sistema Easy Plate revoluciona el laboratorio microbiológico tradicional. Se trata de placas de cultivo listas para usar que reducen el espacio de almacenamiento, reducen el costo de los análisis y eliminan la necesidad de preparar medios complejos. Juan Pérez Klein destacó la velocidad de este sistema frente a los métodos convencionales: “La tecnología de Kikkoman hace las cosas sencillas. Con Easy Plate, los resultados se pueden determinar en 24 horas, en comparación con los tiempos que conlleva la recepción, preparación, envio y espera de resultados de un laboratorio. No necesitás equipamiento complicado y te permite tomar decisiones rápidas, que en esta industria es la diferencia entre la vida y la muerte”. Además, estos productos cuentan con certificaciones internacionales como AOAC-PTM, garantizando su fiabilidad.


Finalmente, el responsable de OneSilex destacó que estas soluciones ya se están expandiendo con éxito hacia otros sectores como el porcino y la industria láctea. El objetivo es que la tecnología sea accesible y fácil de interpretar para cualquier usuario, sin necesidad de ser un experto en microbiología. “El verdadero liderazgo sanitario no se impone, se modela. La eficacia de un protocolo depende de la medición constante y de no relajarse nunca, porque los agentes infecciosos no entienden de presupuestos ni de egos; no conocen al dueño ni al gerente, entran por donde se les facilita el paso, generalmente por exceso de confianza”, concluyó.

