Es un mecanismo que se realiza con controles sanitarios del SENASA y potencia el desarrollo de la actividad.

Con estrictos controles sanitarios, Argentina importa genética para sus granjas avícolas y exporta huevos fértiles a países limítrofes. Mediante acuerdos bilaterales con Brasil, España y Francia, ingresan al país -como pollitos bebés- abuelos para producir pollos parrilleros y padres para originar gallinas ponedoras. Y nuestro país también exporta a naciones vecinas. El Servicio Nacional de Sanidad Animal (SENASA) valida los procedimientos, para preservar el excelente estándar sanitario avícola nacional.