En abril pasado se comercializaron 700 mil toneladas. Esta semana hubo una reunión entre funcionarios nacionales y bonaerenses con el Agregado Agrícola en Brasil.

El consumo de trigo en Brasil podría resentirse por la caída prevista en el stock de este cereal, que tocaría niveles mínimos en los próximos meses. Una situación que derivaría en aumentar los niveles de compras en otros países durante el presente año, y que beneficiaría a la Argentina por ser el principal abastecedor.

Esta problemática fue evaluada esta semana, a través de una reunión virtual, por el ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Luis Basterra, y el ministro de Desarrollo Agrario de la provincia de Buenos Aires, Javier Rodríguez, junto con el Agregado Agrícola en Brasil, Javier Dufourque.

Desde la Asociación Brasileña de la Industria del Trigo (Abitrigo), reconocieron en abril que ante el faltante que reportará su mercado triguero deberá procurar la compra de un mayor volumen de este cereal por fuera de las operaciones que ya fueron concertadas oportunamente con la Argentina. Allí los molinos brasileños presionan a la administración de Jair Bolsonaro para que levante las restricciones sanitarias que pesan sobre Rusia.

Durante la reunión entre representantes de nuestro país y el Agregado Agrícola en Brasil, se planteó la posibilidad que tiene el trigo bonaerense de ganar más espacio en el mercado brasileño, teniendo en cuenta que Brasil es un importador neto del cereal argentino y que este año demandará sin dudas más granos por la pandemia del coronavirus.

En este encuentro virtual, se comentó que en lo que va del año la importación de trigo argentino desde el vecino país se incrementó un 13% respecto a igual lapso del año pasado. Según informaron desde la cartera agropecuaria bonaerense, en abril pasado las compras alcanzaron las 700.000 toneladas.

Javier Rodríguez, ministro de Desarrollo Agrario de la provincia de Buenos Aires. Junto a Luis Basterra, representaron a la Argentina en el encuentro virtual con el Agregado Agrícola en Brasil
Javier Rodríguez, ministro de Desarrollo Agrario de la provincia de Buenos Aires. Junto a Luis Basterra, representaron a la Argentina en el encuentro virtual con el Agregado Agrícola en Brasil

De la reunión por videoconferencia, también participaron por la cartera agropecuaria bonaerense, la Subsecretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, Carla Seain; el Subsecretario de Calidad Agroalimentaria, Cristian Amarilla, y la Directora de Relaciones Internacionales, Cecilia Llabrés. Y por el ministerio de Agricultura de la Nación, formó parte de la misma, el Subsecretario de Mercados Agropecuarios, Javier Preciado Patiño.

La pretensión de exportar que exhibió la provincia de Buenos Aires se sustentó en informes difundidos en los días previos por la Bolsa de Comercio de Rosario, donde refirió que con las lluvias acumuladas durante marzo y abril, que batieron récord en el centro y norte bonaerense, se promueven condiciones que potencia la concreción de una nueva siembra histórica.

En su informe publicado en las últimas horas, la Bolsa de Rosario proyecta una siembra de trigo para la campaña 2020/2021 de 7 millones de hectáreas, más del doble de lo que se sembró hace 8 años atrás y acercándose al nivel de siembra del ciclo 2001/2002 que fue superior a 7.100.000 hectáreas. En este contexto, y con el nivel de tecnología que los productores aplicarán, existe un potencial de alcanzar una cosecha de 22 millones de toneladas.

En un comunicado, el ministro Javier Rodríguez comentó: “Entendemos que frente al buen contexto internacional de una mayor demanda de trigo, nuestro desafío es buscar abastecer esos mercados que demandan lo que somos capaces de producir”.

Existencias

Diferentes informes de la Compañía Nacional de Abastecimiento (Conab), el órgano responsable en Brasil de formular y ejecutar políticas alimenticias, ya reconoció que las existencias estimadas para el 2020 se ubican en el nivel más bajo de la historia, motivo por el cual el país debe replantearse la necesidad de buscar nuevos lotes de trigo en el exterior.

En este sentido, datos aportados por la Conab, señalaron que la importación de este cereal desde la Argentina ascendería a unos 7,3 millones de toneladas durante el presente año, una cifra que experimentará un incremento de unas 100 mil toneladas contra las previsiones ya realizadas en marzo pasado.

El mercado brasileño de farináceos incrementó sensiblemente su demanda en los últimos dos meses por la necesidad de la población local de atender los requerimientos sanitarios y de consumo que le demanda la pandemia del Covid-19, hecho que llevó a una reducción efectiva y no esperada del stock de trigo.