Alessandro Speri, titular de El Hijo Pródigo Winery- charló con Cátedra Avícola y nos contó sobre su llegada al país en una época compleja como el 2001 y la apuesta por crecer en el mercado vitivinícola argentino.→ www.elhijoprodigowinery.com

Escuchá aquí la primer parte de la nota

La pasión detrás del oficio: “Cuando uno lo produce no sabe lo que el vino en sí puede lograr y eso se junta a la lista de lo sorpresivo. Argentina tiene un potencial realmente increíble y todavía se conoce muy poco” | Alessandro Speri, Titular de El Hijo Pródigo Winery.

Aquí la segunda parte de la nota de Alessandro Speri

Elegir un vino

Cuando compramos un vino siempre tratamos de no comprar un vino cualquiera. Y los motivos pronto se aclaran. Tratamos de entender quien lo ha hecho, su procedencia, el tipo de uva. Detrás de cada vino siempre hay una historia que merece ser escuchada: la historia de su productor.

Esta puede significar su historia personal o la herencia de su propia familia, su visión del mundo y su estilo, su experiencia y las intuiciones que lo llevaron a elegir aquel viñedo particular, cultivado en aquella zona especial. Compramos su sensibilidad y la forma con la que ha valorizado ciertas expresiones de la tierra y ciertos matices de la temporada.

El encanto de generaciones que transmiten la pasión de pensar vinos y luego hacerlos, así como se realiza un sueño. Son maneras, formas y ritmos más cercanos al arte que a los procesos técnicos típicos de una producción estandarizada. Todo esto lleva adentro una botella de vino. Todos estos atractivos no son indiferentes a los vinos de El Hijo Prodigo winery.

El desafío que Alessandro, quinta generación de vitivinicultores veronenses, ha lanzado en Argentina, apostando sobre viñas como el Malbec, Tempranillo y Torrontés. Una producción limitada de vino que une la pasión del alma latina con la belleza de la elegancia italiana.

El Hijo Pródigo

“Un hombre tenía dos hijos…” así inicia la parábola del hijo pródigo en el cuento que relata Lucas (15:11-24). De la misma forma, podría empezar a contar la historia de mi familia, con una reconocida y larga trayectoria del vino en Valpolicella, Italia.

Y la de dos bodegas: una en Italia y otra en Argentina. Mi historia, como la del hijo pródigo, comienza en Argentina en el año 2002, cuando decido desafiar la herencia de mi padre Benedetto para producir vino de calidad en una nueva bodega.

Y contra su voluntad. Todos mis vinos van bajo este nombre que recuerda mi procedencia y al mismo tiempo, el desafío que ha llevado descubrirme a mí mismo en esta hermosa aventura en tierra Mendocina!